Una casa magnífica de dos alturas típica cántabra, maravillosamente conservada, con habitaciones amplias y completas y sobre todo un buen colchón. La atencion es estraordinaria, muy atentos y simpáticos, el desayuno es tremendo y muy completo y la cena, es variada, estupenda y cantidad para los tragonesah!! y admiten mascotas, algo muy importante para los que tenemos y está en un pueblo precioso donde realizar infinidad de rutas o acercarte a otros pueblos.totalmente recomendable.
Un lugar y entorno con encanto! Nos sentimos,tanto nosotros como nuestras perritas, como en casa! Un trato excelente por parte de los dueños, Laura y Paco, como de Maria José. Desayunos muy completos en el porche! Gracias especialmente a Kira y Skyper que tanta paciencia tuvieron con nuestras perritas!!Sin duda volveríamos!
Hay lugares muy cercanos donde cenar bien y abundante como "La bolera"
Es un lugar encantador. Donde merece la pena perderse unos días. Tranquilidad, buena atención y vistas espectaculares.
Lugar idóneo para desconectar y hacer senderismo.
Laura y Paco, te hacen sentir como en tu propia casa.
Gracias pareja
Posada muy agradable y confortable, situada en un enclave montañoso precioso, donde se desconecta del bullicio de la ciudad. El trato de Laura y Paco excelente. Hemos pasado un fin de semana maravilloso. Lugar totalmente recomendable. Y un saludo cariñoso a nuestros "mayordomos " Kira (que salió a recibirnos) y al grandullón Skyper. Muchas gracias por todo.
Tranquilo y acogedor y buenas vistas
Muy amables el matrimonio.El sitio muy tranquilo.Las personas del pueblo maravillodas impresionantes.
Hemos pasado dos noches en la posada. Nos ha encantado todo; el entorno inmejorable ( abrir la ventana y solo tener montañas, nada de ruido y campo es maravilloso). La habitacion muy limpia y confortable,el.desayuno riquisimo y el personal encantador. Repetiremos!
Un alojamiento encantador! Pasamos unos días maravillosos en plena naturaleza. Los propietarios, Laura y Paco, encantadores, pendientes en todo momento de hacer q nuestra estancia fuese muy agradable. Ideal para ir con y sin niños. Repetiremos seguro.
Es un sitio maravilloso, lleno de paz y tranquilidad, paisajes preciosos y con muy buena gastronomía
La pareja que lo regenta son encantadores, se desviven en ayudarte en lo que necesites. Ya he ido tres veces y no descarto volver. Fue una estancia muy recomendable