Lugar tranquilo y acogedor. Trato familiar. En un pueblo tranquilo entre montañas con grandes zonas para pasear.
La verdad que ha sido una grata sorpresa porque el pueblo es muy acojedor la casa esta al detalle la atencion una vez que te uvicas es buena y creo que es un sitio que invita a repetir una y otra vez por la uvicacion la cercania con el mar y la montaña y muchos mas encantos que siempre hay por descubrir
Genial, fantástico e inmejorable el entorno, la posada y mejor aún el trato por parte de Fermín y su madre. Gracias por hacernos pasar unos días inolvidables
Nos alojamos por una noche en esta bonita casa tradicional reformada. El pueblo es muy tranquilo y en un entorno maravilloso. Lo mejor el trato del dueño que se desvive por hacer de la estancia algo inmejorable. El desayuno correcto con pan del día. La habitación tal vez un poco pequeña pero suficiente para descansar (nos tocó la planta de abajo)
Xd
Esta bien
Trato muy bueno, los dueños simpaticos y amables..casona preciosa, habitaciones acogedoras u limpias
Rezo y me doy cuenta de que no hay suficiente papel en el baño para desayunar y ne pongo triste por que mi madre no me quiere.
Estancia perfecta en la posada. Un montón de habitaciones disponibles y con cuarto de baño. En un pueblo encantador