Una familia estupenda que lleva la posada. El trato de todos los que llevan la casa es muy cercano. Estás como en tu propia casa. La magia de Iñaki en la cocina, todo casero y hecho con amor y arte. Rosalía, con su cariño natural y su ayuda hace que todo sea fácil. Mis hijos han comido como nunca. Os aseguro que estéis alojados allí, o bien queráis comer o cenar muy bien, ése es el sitio. Un lugar para volver. Seguid así, por favor. Un abrazo grande.
Muy descontentos con este alojamiento. A un dia y medio de nuestra reserva nos avisan que acaban de comprobar que tienen overbooking cuando teníamos la reserva hecha hace más de un mes. Nos consiguen otro alojamiento y les pido por favor que cancelen ellos la reserva, la sorpresa es que hacen la cancelación indicando que no nos hemos presentado.
Mala gestión y no cumplen con lo indicando. Sitio eliminado de la lista.
Es un hotel fuera de lo común Porque el lugar es apartado, tranquilo, muy bonito y romántico. Rosalía e Iñaki, los dueños, son muy acogedoresse nota que les encanta lo que haceny por cierto Iñaki es un cocinero estupendo!!!
La habitación especial preciosa con una amplia terraza, la única pega es que se escuchaban las conversaciones del comedor ya que está justo encima ( por eso no pongo la máxima valoración).
Aún así es ideal para una escapada romántica
Relaxing homely feel. Lots of freshly baked local recipes, including the bread which is delicious.'. Friendly staff, lovely building and nice secluded car park.
Lugar con muchísimo encanto y pintoresco. A 5 minutos de Santillana. Los desayunos totalmente caseros son excelentes. Mermeladas, pan y bollería hechas a mano por los propios dueños. Muy recomendable!
El sitio está muy cerca de Santillana, para disfrutar del pueblo y el Museo de Altamira. Muy cuidado y la atención estupenda. Y menudo desayuno! Además el precio muy ajustado
Hemos pasado cuatro días perfectos. La ubicación es perfecta, muy cerca de todo lo que hay que ver en esta zona. La casona es preciosa: la decoración interior perfecta y el jardín es un remanso de paz- El desayuno es muy español y de excepcional calidad y cantidad. Y lo mejor para el final: Maite y Jose, los dueños, amables, cariñosos, simpáticos y un sin fin de cualidades que hacen la estancia estupenda. No os lo perdáis,
Amplitud, limpieza, silencio, encanto, detalles,inmejorable situación ysobre todo.un trato exquisito. En finnos sentimos muy, muy, muy bien. Si encima es a un buen preciopues eso..que en cuanto tengamos unos días volvemos seguro ¡¡
Gracias por tan buenos dias chicos.
Buena opción para descansar. Casa muy bonita. Muy buena atención. Aparcamiento gratis en la propia casa