Un sitio muy peculiar tipico castellano. Su especialidad es el lechazo, aunque pedí entrecot y tambien estaba bueno.
Este es un Rte. qué no te puedes perder, si estás pensando comer lechazo "como Diós manda",si estás de paso por esta zona de Palencia, y si no " haces por pasar".Nosotros venimos desde hace años, y entonces estábamos relativamente cerca, pero ahora que vivimos en Coruña " hacemos por pasar" con alguna disculpa.
Respecto a la señora que despreció la ración de la parte del cuello del lechazo, decirle que está muy equivocada, ya que según me enseñó un entendido el dicho popular dice: " del cordero el cencerro" y siempre por supuesto acompañado de un buen vino TINTO.
Gracias Javier por seguir la tradición de tu padre Pablo con tanta fidelidad. Quien ha parado aquí se lleva una experiencia magnífica, que perdura en la memoria. Imprescindible en el Camino de Santiago
Muy contento con el servicio y satisfacción total con la comida. recomiendo la visita. cinco estrellas y pondría una más.
Espectacular mesón y ambiente del camino de santiago.
Un sitio excepcional para parar y comer bien. El menú peregrino es contundente y se sirve en platos hechos con pan. Al final te dan un diploma. Sacaron los platos en andas en comitiva a traves del comedor y en mi caso hubo durante la comida musica dulzaina. Muy acogedor y muy buena comida. Recomendable.
Qué bueno estaba todo. Muy recomendable el lechazo. Recién hecho y riquísimo. Aunque tiene pinta de que todo está buenísimo. Comida sin tonterías, al grano.
100% recomendable
Comida tradicional rica, algo cara
Cenamos en semana santa. Ya habíamos comido una vez de viaje, así que repetimos.
Pedimos un paté de lechazo churro, que suponemos que era de lata. Rico, sin más, aunque algo caro.
Después una morcilla de burgos. Realmente muy rica, lo mejor que probamos allí. Esta vez estaba algo más grasienta que la otra vez que habíamos ido. Y de último una sopa castellana: densa a más no poder (no es a bien ni a mal, simplemente mucho más espesa de nuestra idea de sopa :) ). Muy rica y potente, con buenos tropezones de jamón ibérico por el medio.
De beber: una jarra de vino de la casa, rico como en el resto de sitios de la zona que probamos, y una botella de agua, que fue lo que peor nos pareció junto con el pan: 3.5€ la botella de agua, que lo normal es avisar antes de poner una botella de agua a ese precio en un sitio donde la jarra de 3/4 de vino vale 4. Y el pan, 1.25€ por cabeza, que cualquier gallego que tome ese pan entenderá que es demasiado caro. Nos pusieron tras cenar un "licor del peregrino", que pese a nuestra desconfianza inicial por el nombre demasiado "turístico" resultó estar bastante rico y digestivo, parecido a la queimada.
Esta vez no nos mencionaron que fuera de carta tenían un pisto con huevos caseros que la otra vez habíamos probado y que estaba muy bueno, pero a la mesa de al lado, 10 minutos después, sí se lo ofrecieron. Una pena.
En general bien, y el sitio es muy curioso de ver, al menos para nosotros que somos de fuera: una casa de maderas nobles, de techos muy altos, mesas y sillas de madera, decorado al estilo templario al que alude el nombre.
Diferente, menú peregrino caro, como menú espectáculo normal
Hemos comido de maravilla, la mejor carne que he probado hasta la fecha. Listón muy alto. Sin duda merece la pena desviarse hasta este punto si pasas de camino. El ambiente excelente, el servicio rápido y amable. 5 estrellas y bien merecidas
“Lo mejor en restaurantes típicos de Palencia Sin duda”
La mejor comida y el mejor servicio que se puede encontrar en Palencia sin duda alguna, con unos precios buenos. Situado en un lugar mágico del Camino de Santiago Visitado por grandes autoridades del mundo. Visitar Palencia y no visitar este maravilloso restaurante es como no haber estado en Palencia.
El trato es una maravilla, un restaurante familiar y con muchos muchos años de tradición, su Lechazo Churro su plato principal Sus vinos exquisitos El lugar te traslada a la época de los templarios Sin duda alguna para mi el premio por excelencia a la tradición y sabor de Palencia.