Un lugar muy acogedor y trato muy familiar. Las cenas muy bien elaboradas y el desayuno de buffet libre muy correcto.
Todo fantástico, habitaciones decoradas con mucho gusto, desayuno estupendo, vistas increíbles. Muy recomendable!
Emplazamiento súper tranquilo. Gusto exquisito al trato. Amplias habitaciones y aseos. Lugar romántico para desconectar de la ciudad. Con vistas a la sierra. Muy cuco.
Lugar con encanto propio. Mágico.
Ideal para descansar y hacer excursiones.
Silencio y tranquilidad.
Habitaciones amplías y confortables.
Cena exquisita.
Clara y Andrés excelente personas y guías para indicar todo tipo de rutas a realizar.
Un lugar encantado en un enclave fantástico y con multitud de actividades por hacer, visitar, degustar Clara es un cielo, con ese pedazo de cocinero que tiene por marido. Abrir la ventana por la mañana y encontrarte con los tejados de todo el pueblo a tus pies y los vencejos pasando o un metro de tu cara. Tremendo!!!
Estuvimos de jueves a domingo de Pascua. Genial todo. Sitio tranquilo, preciosas vistas, desayunos maravillosos y muy acogedor. Plan familiar perfecto.
Mi experiencia comenzó un otoño hace casi 9 años y puedo decir que para nosotros fue tan buena, que seguimos acudiendo periódicamente ha realizar lo que yo llamo "nuestras curas de descanso". Creo que poca gente que tenga una estancia en La Posada de santa Ana, podrá decir que no tiene una atención esmerada, buena y grata.
Tal vez, la opinión poco favorable de algún usuario sea debida a que seleccionó el establecimiento equivocado para sus propósitos.
Mi estancia fue decepcionante. Después de ver las fotos de la web, con habitaciones muy acogedoras y agradables, hice la reserva. Expliqué que éramos dos adultos y una niña de dos años y medio, me contestó que para niños solo tenía una habitación disponible, alejada de las demás. Pregunté si era bonita como el resto, con chimenea o abuhardillada y me dijo que no era ni lo uno ni lo otro, pero que sí era bonita. Cuando llegamos vimos que no tenía nada que ver, casi no tenía luz, daba a la carretera, no tenía vistas, pequeña, sin gracia. Una desilusión.
Me dijo que en esa habitación no molestan los niños, que la gente viene a descansar. Y lo entiendo, aunque solo en parte, porque aunque tengamos hijos también nos gustan las habitaciones acogedoras. Si los niños son un problema deberían indicarlo abiertamente y así buscamos otro alojamiento donde no sintamos que molesta su presencia.
Más cosas: menú de cena a las 21 hrs con menú cerrado sin opción a elegir por 20 euros. Me parece poco flexible, ya que hay que reservar antes de las 17 hrs.
Desayuno: estaría mejor que pongan tostadora para el pan, es un pan bueno que se queda duro porque lo ponen ya tostado con antelación. Poco variado y sin reponer si vas a última hora.
un buen hotel.muy acogedor y tranquilo. solo dos quejas no hay televisión cosa inaudita. y la cena estrictamente a las 9.y sin obsion de más minutos ni de menú. la chica que nos atendió. demasiado estricta para tratar con el público ha de ser más amable.