“Una casa rural llena de encanto que no debes de dejar de visitar!!!”
5 de 5 estrellas Opinión pendiente
La casa rural es una maravilla, cuando llegas a valeria y ves el portón deslucido de madera por fuera tienes la sensación de haberte equivocado pero cuando los propietarios abren la puerta descubres una casa que es una autentica maravilla del siglo 17.
nosotros nos alojamos en la suite azul, es la más pequeñita pero es encantadora, con una decoración preciosa y cuidada hasta el más minimo detealle, los colchones muy comodos, la limpieza perfecta y el encanto máximo.
contratamos la opción de la escapada romántica y hacia tiempo que no cenabamos asi de bien, la bodega es preciosa y acogedora llena de detalles y en un ambiente muy intimista, las velas y las lucecitas iluminan el espacio creando un ambientye muy romántico, los platos que degustamos fueron los gourmet de la carta elaborados con caza y trufa negra, sencillamente deliciosos.
el pueblo , muy cercano a cuenca tiene un yacimiento romano espectacular y su ubicación en el centro de la provincia es inmejorable, la hoz es mágica.
destacar el maravilloso trato que dan a sus clientes malu y javier personas encasntadoras que se desviven para que los clientes sean felices en su casita.
una experiencia muy recomendable que no os podeis perderos.10
Tiene un encanto especialmi habitación super coqueta.El trato de Malu y Javier excelente ya que son atentos ,la cena me gustó bastante .Podría decir que de los hoteles que mejor me han tratado. Por no decir las risas que nos echamos .
Nos hemos alojado este fin de semana. La casa es preciosa y el trato maravilloso. Fantastico
Simplemente maravillosa. es preciosa y el pueblito impresionante. Perfecta LA vena. Un 10
Un alojamiento digno de visitar. Trató maravilloso. Pueblo romano impresionante. La casa es una pasada. Romántica y con una decoración digna de ver. Un lugar encantador Muy recomendable a un paso de Cuenca.
¡¡Engaño Total!!!
Cuando llegamos a la Casa no tenía ningún tipo de señalización tampoco tiene aparcamiento salvo 3 plazas ya ocupadas. La decoración de mal gusto y preocupante. Lo de la piscina es un cuento resulta que esta en otro edificio saliendo del pueblo. La denominada habitación azul con unas ventanas minúsculas y tenía un baño pequeño con un plato de ducha minúsculo que no podías ni moverte. Las sabanas y toallas estaban sucias, con pelos y arena luego contratamos una cama supletoria y a las 21:20 aún estaba desaparecida. Cuando conseguimos localizar a la dueña y comentarle los inconvenientes esta nos invito a irnos del establecimiento con malos modos y cobrándonos íntegramente a eso de las 23:00 y con un menor de 8 años.
Este establecimiento sobrevive de las falsas opiniones positivas a pesar de que el mismo carece de los servicios que indica y la dueña tiene Muy malos modales . No tienen más que ver las opiniones negativas.
Está clarísimo que este establecimiento maneja las opiniones a su antojo.
Por favor, luchen contra este fraude por el bien de las personas que visitan ese establecimiento guiados por opiniones falsas.
Gracias.
Cutre, pretencioso, con pelos en las almohadas, bebidas sin precio, salón de estar que no se puede estar.Ah y no te da factura tras pagar en metálico porque no acepta tarjetas.
Decepcionante.
No te dejes engañar por los comentarios positivos, los negativos contienen las verdaderas experiencias de ese sitio. Todo es trampa y cartón. No puedes permanecer cómodamente en la zona común ya que lo tienen como museo de pacotilla. El bizcocho casero del desayuno sí, casero de Mercadona. Si vas a cenar pregunta cuánto cuestan las bebidas, porque te puedes llevar una sorpresa a la hora de pagar. Otra cosa: debe haber un fantasma en la casa que se encarga de cortar la corriente eléctrica para que no funcionen los aparatos de calefacción y la chimenea la tienen de adorno. Ah, si de todas maneras decides ir, lleva abrigo como si fueras al Ártico, acuérdate también de llevar dinero en metálico para pagar la estancia pues, por lo que parece, aún "no les funciona" el datáfono, y recuerda pedir factura, otra cosa es que la dueña te la de. Vaya pufo.
Todo genial. Javier y Malu son encantadores y muy simpáticos. La cocina de Cuenca es espectacular. La casa es muy peculiar y bonita.
El pueblo muy tranquilo, la gente muy amable. Merecen la pena las ruinas romanas
Todo muy muy bien la verdad. Totalmente recomendable.