El trato muy malo. Nos dicen que esperemos 10 min para ir a comer y después de 30 min seguimos esperando.
El camarero de la barra sirve con mala gana.
Sobre la comida no puedo opinar ya que tuve que marchar sin comer.
Muy buena comida y muy buen trato
Muy bueno se come muy muy bien y la dueña supermaja
La mancha fue el mejor bar restaurante de la ciudad, un icono en el que el servicio y el producto ofrecido eran insuperables.
Pero digo fue, porque ese tiempo ha pasado, hoy es un barucho más en el que las tapas están frías, las raciones te dejan con hambre y los camareros no dan abasto, por lo que te atienden con una cara en la que se ve que no son capaces. Pero lo peor, son los precios, que ya no compensan el venir.
Tal vez sea que han pasado los años y están cansados, el que no haya caras nuevas o el que el tener un publico fijo evita que el local mejore.
Sintiéndolo mucho, tengo que despedirme del local y recomendar que mejor no acudan al mismo.
Magnífico restaurante de comida típica manchega. No te pierdas las migas, las hachas y los duelos y quebrantos. Cocina casera y precios muy correctos. Si te atiende Marta será una experiencia para no olvidar, toda una profesional.
Imprescindible comer las gachas. Barra para picar algo, tomar un café o un vino. Media docena de mesas para comer rápido o bien pasar al salón
Tiene terraza para el buen tiempo
Conocido en Alcázar y alrededores por su cocina manchega. Su famoso bocadillo de estudiante donde generaciones enteras han pasado a probar sus bocadillos. Por mi parte genial!! Las hermanas muy atentas.
Comida de calidad, mojete de patatas, gachas, duelos y quebrantos, solomillo al roquefort, solomillo a la pimienta, merluza de mil formas.. postres caseros..Muy buen lugar para comer con un buen caldo como el Syrach 2012 de Finca Antigua.
La comida ha llegado a tiempo y en su punto. El servicio agradable y correcto. Repetiría sin duda.
Muy buena relación calidad precios. Muy buena comida manchega. Local pequeño siempre lleno de gente. La barra del bar también muy bien buenas y generosas tapas. Los hijos de Eusebio siguen la tradición de cercanía amabilidad.