Lugar encantador, un trato personal extraordinario por parte de Gloria y Jesús. La habitación pequeña pero muy acogedora y mucha limpieza. Lugar muy tranquilo, solo se oye cantar al gallo por las mañanas, pero eso también nos gustaba. Seguro que repetiremos
Inolvidable!!!!! Casona con algo especial, lugar con encanto y que decir de los dueños Gloria y Jesús super amables, atentos, en fin, buenísimas personas, Recomendable al 100% por su tranquilad, limpieza, situación y entorno.
Estuvimos muy a gusto en este hotel rural. El trato inmejorable ( aconsejandonos lugares a visitar y rutas que realizar). El ruido era minimo, y gracias a esto, el descanso era perfecto. A pesar de tener dos camas juntas nos resultó hasta más cómodo a posteriori ya que mi pareja iba con un esguince. Todo muy limpio y cuidado.
Hemos pasado unos días estupendos. En plena naturaleza pero cerca de todo, es sí, con coche. Gloria y Jesús muy amables y siempre dispuestos a ayudar.
The rooms where simple but clean and the breakfast service was decent. However the cleaning service was sometimes slow. They applied good discounts on adventure activities of the area.
El lugar es idílico sobre todo porque uno se aparta de la bulliciosa ciudad. Muy recomendable su estancia porque las personas que lo regentan son muy agradables .Muy cerca de esta casa hay una cueva que se llama del Buxu un paseíto hacia ella es una maravilla .La Casona está cerca de Cangas de Onís pero es necesario desde mi punto de vista coger el coche para poder ir bastante es muy recomendable
Bien en general
Recien reformado con mucho gusto y materiales de calidad. Es un establecimiento muy confortable y bien situado a medio camino de los Picos y las playas, en un lugar tranquilo pero muy bien comunicado. No tiene mas estrellas porque carece de zonas comunes y las habitaciones son pequeñas, pero la calidad y la decoracion son de cuatro estrellas. El desayuno algo escueto excepto la fruta que es excelente.
Hotel rural en medio de la montaña con WiFi, el desayuno no es demasiado bueno
Se encuentra en un pueblo pequeño, en una montaña. Está a unos 10 minutos de Cangas de Onís y se llega fácilmente.
Pasamos una noche en familia y todo fue genial. Las habitaciones muy sencillas, pero estaban limpias y acogedoras.
Pese al poco tiempo que estuvimos, fue una experiencia muy agradable. No tendría ningún problema en repetir. Perfecto para disfrutar del paisaje del norte y la tranquilidad.