Escasa iluminación, paradójica mentemuy buen servicio.
Encantafor lugar,trato amable y comifa y vino muy buenos
Sin duda, uno de los mejores salones de celebraciones en los que he estado. Buen servicio, rapidez, atentos, comida 50 tenedores, calidad buenísima, terraza ambientada. Volveré.
Restaurante situado sobre una antigua fábrica de seda de 1804. Con un distinguido toque de modernidad y un ambiente cálido.
El salón principal está rodeado de jardines y una terraza donde se realizan cócteles.
COCINA CREATIVA.
RECOMENDACIONES: Pastel de verduras con vinagreta de tomate; Ensalada de setas confitadas con cintas de sepia; Lomo de mujol confitado con crema de caldero; Medallón de paletilla de cordero lechal rellena en su jugo; Timbal de berenjenas con fritada de gambas y piñones; Tarta de turrón con yema quemada y helado.
Lugar fabuloso.
Salon de celebraciones que esta bastante bien, tiene un pequeño jardín, la zona de barra libre es independiente al salon. Suelo de tarima y paredes de piedra muy bonito. He de decir que la carne que venía en el menú de la boda a la que fui estaba muy muy buena y tierna. El unico inconveniente es que no tiene parking.
Es una antigua fábrica de seda convertida en un salón de celebraciones muy elegante.
Ok