Sitio tranquilo, relación calidad precio buena.
La intimidad de tu propia casa y la alegría que me dio Antonio cuando le pregunté si aceptaba perros. Para mi es un amigo.
Nos alojamos en esta casa rural, en la casa Tosca. A nosotras no nos ha gustado mucho , las camas no estaban hechas con la ropa de cama.La ducha de la 2 planta se salía del cuarto del baño.No tenía ningún estilo ni encanto.
Fin de semana de otoño perfecto, nos facilitan toda la información de rutas, gastronomía, cultural, etc. Las casas muy comodas, bien decoradas, el patio, el porche gran barbacoa y en la terraza vaya desayunos al sol. Recuerdos a mi tocalla "Carmen" y por supuesto a Antonio. El paseo recogiendo Niscalos excelente.