Casa preciosa en un precioso enclave. Decorada con mucho gusto. Ambiente muy agradable, limpieza y calidad en todos los aspectos.
Casa rural con encanto y extraordinariamente ambientada, amueblada y decorada. Ideal para escapadas románticas en un lugar tranquilisimo
Muy bueno
Es una casa muy acogedora con un buen trato personal de sus gerentes
Fantástico para un fin de semana de desconexión con tu pareja.Trato familiar, te hacen sentir como en casa.
Sin duda repetiríamos.
Fantástico lugar para desconectar del estrés y del mundo en general y conectar contigo y tu pareja Los anfitriones son geniales.
Casita rural con mucho encanto, perfecta para desconectar en pareja. Todo está puesto al detalle, es el sitio ideal para pasar un fin de semana romántico. Los dueños son muy atentos y simpáticos, hacen lo imposible para que tu estancia sea inolvidable. La habitación malva es grande y tiene de todo: chimenea, jacuzzi y cama enorme (en realidad son dos). La única pequeña pega que le veo es que la luz del baño y del jacuzzi van con el mismo interruptor, con lo que cuando vas por la noche al baño puedes molestar al que está durmiendo (el jacuzzi está en la habitación). Pero bueno, es un detalle insignificante. Probé el desayuno de 3 euros, súper completo, con café con leche, colacao, bizcocho de yogur y de chocolate y pastas, todo muy rico. Si estáis buscando un lugar para olvidaros de todo, ¡no lo dudéis!
Un sitio perfecto para escapar de la rutina, una casa preciosa, cuidada hasta el más mínimo detalle y sobre todo un trato muy bueno y familiar, gracias a Sara por hacernos sentir como en casa, una de las mejores casas rurales que hemos visitado, situada en un pueblo bonito y muy tranquilo.