Piñones y pinares en la Botica de Matapozuelos, en Valladolid
Qué mérito el de Miguel Angel de la Cruz en La Botica (Plaza Mayor, 2) de Matapozuelos: poner en valor la naturelaza, el bosque y la figura del cocinero-recolector; porque cocinar también es patear el monte y entender que lo de ‘kilómetro 0’ es mucho más que una etiqueta. Sus piñones (tan presentes en su cocina) son el perfecto ejemplo de esta gastronomía que huele a pinares, otoños y humedales.
Cocina moderna con raíz tradicional
Es un restaurante peculiar ya que combina lo moderno con lo rural y lo tradicional. Las tapas son muy originales y deliciosas, la que más me sorprendió fue la de paté de lechazo con forma de ciruela. Recomendado 100%
Gran restaurante con productos de la zona, utilizando en muchos de sus platos un ingrediente muy particular la piña y el piñón. También encontrarás otros elementos de temporada como las setas, los espárragos y la alcachofa elaboradas con mucha atención y delicadeza. Además el uso de plantas y hierbas silvestres de la zona están muy arraigados en muchos de sus platos, sobre todo en el menú degustación elaborado por el chef Miguel Ángel de la Cruz.
También hay que destacar que el servicio es muy atento y educado, el jefe de sala y sumiller Alberto de la Cruz te orienta muy bien en caso de que te sea necesario una buena opinión tanto del vino como de los posibles platos a degustar.
El comedor muy acogedor y rústico. Para mí un sitio por el que hay que dejarse caer seguro.
Comida exquisita. Platos elaborados con mucho sabor. Hechos al momento. La calidad muy buena. La atención de lo mejor, atentos, simpáticos y con conocimientos de la zona y de lo que están sirviendo. Totalmente recomendable y sin duda volveré.
Amazing food.!
Restaurante brillante con platos elaborados con productos de la tierra y de temporada redondos y exquisitos. Un menú degustación completo y lleno de matices, con sabores que recuerdan a Castilla en cada bocado. Trato impecable. Gran precio para tener una sola estrella michelín. Para repetir sin dudarlo. Segunda visita y supera el nivel, platos exquisitos de un menú degustación redondo.
Impresionante la ensalada tibia de queso de cabra¡!¡!
Para repetir y volver.sin duda.
El personal.. un encanto¡!¡
Mezcal sabores clásicos, con cocina moderna. Esquistas presentaciones y espectacular trato.
Nos sentaron en un salon individual buen trato pero a mi particularmente escaso y caro
Por mucha estrella michelín pagé por catorce trozos de callos ,seis cocretas (pequeñas),y cinco chuletillas 60 euros mas bebida compartidas.
Excelente cocina y maridaje, el menú degustación tiene un precio increíble para un restaurante con estrella Michelín, maestría y sabiduría en los fogones al alcance de todos los bolsillos.
¡¡ Delirante !! He tenido oportunidad de comer varias veces y no me ha dejado indiferente en ninguna ocasión. Es una apuesta arriesgada al encontrarse en el medio rural castellano leonés, que tiene en la proximidad y en el producto de calidad su norte. Absolutamente recomendable.