El trato pésimo. Fui a pagar un impuesto. Y dado que no tengo cuenta allí pero que los impuestos se pueden pagar en cualquier entidad colaboradora y Caja Laboral lo es, lo llevo. Primero me dice que no lo coge , y como le indicó que es un impuesto y son entidad colaboradora, me tacha el número de cuenta que tengo puesto, si Si, sin preguntar. Y me dice que al no ser de esa entidad la cuenta si quiero que lo coja lo tengo que pagar en mano.
Si eso es así me lo tendrá que decir antes de tacharme el documento sin preguntar.
Con empleados así no me extraña que la oficina estuviera vacía. No vuelvo.
Aunque no soy cliente de la Kutxa, tengo un amigo que lo es y sé por él que esta oficina no cierra a mediodía. Me han hablado muy bien del trato al cliente.