A veces las cosas que salen fatal acaban muy bien cuando hay voluntad por ambas partes y esto es lo que ocurrió en nuestro caso tras reclamar y reclamar hasta llegar al consejero delegado de Kvik que bajó la queja a la propietaria Hemi que hasta el momento no había sido informada de todos los problemas que habíamos tenido por la incompetencia, seguro que sin mala intención pero a fin de cuentas incompetencia, del comercial que llevó nuestra cocina.
Decir que desde que la propietaria cogió las riendas del caso todo fueron facilidades y se preocupó de arreglarnos la cocina para que se pareciera lo máximo posible a lo que inicialmente contratamos. Incluso vino personalmente a casa para ver la cocina.
Por todo ello, sería injusto catalogar KVIK Barcelona como un lugar donde no recomendaría a nadie comprar una cocina y por ello creo que es responsable comentarlo.
Todo ha quedado en anecdótico gracias a Dios y estoy convencido de que la propietaria está ahora encima de cualquier queja que pueda haber para solucionarla en el momento y que no vuelva a ocurrir el sin fin de desgracias que nos ocurrieron snte la inpasibilidad e inmobilismo del comercial que llevó el caso que seguro no tendría sus mejores días y que fue pubtual.. de otra forma no entendería que una persona con el alto nivel de profesionalidad que tiene la propietaria siguiera teniéndole en plantilla.
Como comentado al principio, un final feliz tras una pesadilla horrible pero nos quedamos con el final, con la humildad y enpatía de la propietaria y con las ganas infonitas de querer hacerlo bien demostradas por ella.
Gracias finalmente Kvik.
Viernes 23/06/17, 11:05h.
Llevo más de 10 minutos en la puerta esperando que alguien abra.
El horario es de lunes a sábado de 10 a 20h, pero aquí no hay nadie y tampoco hay una nota donde explique porque está cerrado. Dentro hay luces encendidas y un casco de moto junto a uno de los mostradores.
El número de teléfono no lo coge nadie.
Lamentable.
Actualización:
11:15h.
Me asomo y veo 3 personas dentro. Les hago señales para que me abran y mediante señas parece decir que están de reformas. Y que no pueden abrir la puerta. 😳
Ni siquiera han tenido el detalle de colocar una nota en la puerta avisando de que van a estar cerrados.
Típica empresa en la que los empleados trabajan para sus jefes no para el cliente.
De nuevo, lamentable.
Horrible!! Se equivocaron con las medidas, se equivocaron con los plazos, nos prometieron una cocina en unas fechas concretas y acabamos con otra cocina distinta porque las medidas las tomaron mal . Ni unas sencillas disculpas y tuve que acabar en un hotel con toda la familia porque no podía ir a vivir sin tener cocina. Todavía estoy intentando localizar al máximo responsable para exigir responsabilidades. Nos sentimos estafados. No aconsejo a nadie comprar en KVIK. No son responsables y no cumplen con lo que se contrata. La peor experiencia de nuestras vidas.
Nos diseñaron e instalaron una cocina bastante grande. El trato, los tiempos, los materiales, la calidad, el diseño y la instalación perfectos, y sin ser excesivamente caros. Muy recomendable.
El Sr. Antonio Valle me atendió de forma rápida y desinteresada. Al parecer tenía prisa para irse a comer. He solicitado hasta en 3 ocasiones algunas modificaciones en el presupuesto (varios errores) y todavía estoy esperando su respuesta.
Por el resto bastante bien, muebles con buen diseño a un precio razonable.
Bon tracte i assessorament
Fa mes d'un mes que espero un complement d'un calaix que hauria d'haver arribat en set dies. A mes a mes, explicacions absurdes donades amb una cordialitat excel·lent pero poc efectives per resoldre el problema. Sort que la cuina no faig fer-la amb aquesta gent perquè hagués sigut un malson.
Trato inmejorable. Cumplen con los plazos previstos