Hemos estado alojados una semana en uno de los apartamentos, desde el minuto uno, nos hemos sentido como en casa, tanto en el trato de Mari y Antonio, como el entorno con una energía especial que te hace desconectar de todo, la playa a 10 minutos a pié. El único pero, es el acceso un tanto dejado por parte del ayuntamiento
En resumen, un sitio muy recomendable y aceptan mascotas, así que volveremos con la nuestra.
Muchísimas gracias Mari y Antonio