Llevé un reloj TUDOR para su mantenimiento y en 5 ocasiones no fueron capaces de dejarlo en condiciones. Suciedad que se podía ver a simple vista, cristal que no coincidía con la ventana del día, numeración del día desplazada; una vergüenza, no así el precio. Después de mandar una carta a la central suiza de la marca tuvieron que solucionarlo el servicio de Madrid.
Nada recomendable.
Compré unos pendientes para recién nacido. Eran unas florecitas de oro con una perlita, muy bonitos. A la semana se desprendió la perlita de uno de ellos y dos días más tarde, la otra.
Los llevé a otra joyería. Me comentaron que estos pendientes, deberían pero no llevaban, un perno para sujetar la perlita al pendiente, y que por tanto, si trataba de repararlos, las perlitas volverían a desprenderse.
No es normal que unos pendientes buenos, de joyería, no duren ni dos semanas.
Los pendientes son preciosos, pero la calidad deja mucho que desear.