Habitaciones grandes, con camas de 1,05 m que se agradece , todo muy correcto
Estuvimos comiendo un grupo de senderismo. Menú sencillo pero muy rico a un buen precio.
Trato amable, sensación de estar en casa y también un punto de originalidad
Un lugar magnífico para desconectar.
Trato muy familiar
De la impresión buena que tenía de hace tiempo, poco ha quedado. El magnífico artesonado de madera que había en el restaurante lo han tapado con un cielorraso. En cuanto a los platos mozárabes y postres idem, tampoco queda nada. Calidad buena en algunos platos y mediocre en otros. Eso sí, el precio es superior a la calidad ofrecida. Vigilen la cuenta que les pasan por si no coincide con los precios de la carta. En cuanto a los exteriores, magníficos. Han mejorado todo el ornamento de plantas. Salen unas fotos buenísimas.