Dispone de un aparcamiento amplio. Está cerca de Lastres. Las vistas desde el restaurante son espectaculares, de todas las montañas y el campo. Te viene a buscar un botones cuando te acercas al restaurante. El salón comedor es una sala grande con una cristalera que es la que ofrece dichas vistas. La comida es muy buena y las camareras muy amables. Los baños están limpios. Puede ser un buen sitio para comer en una ocasión especial, sobre todo de día para poder disfrutar de las vistas.
El Hotel como instalación a primera vista es notable ya que su reforma ha sido reciente
La calidad del servicio
Es atenta que no amable
La gastronomía en relación precio calidad
Y digo calidad
Manteles en exterior
Mesas montadas
Atención a.mascotas
Muy Mal
La comida que estaba en Menú no había
Una Barbaridad 75€
Fabes
Tomate con albaca
Cremosa
Agua
1 copa de vino
No volveré
El hotel está muy bien, un poco alejado para poder relajarse.
Por otra parte es inaceptable que el WiFi no funcione (el segundo año que vengo ya aquí) y que el servicio de bar este totalmente desatendido. Un hotel de 5 estrellas debería tener a alguien permanentemente atendiendo la terraza y el bar y lo que ocurre aquí es inadmisible.
Estuvimos durante comida (en una boda), noche y desayuno. La cocina del hotel es muy buena y el desayuno es espectacular. La habitación es muy confortable, tal como debe ser para un hotel de estas características. El personal fue muy servicial y de gran ayuda. Utilizamos los servicios de piscina y minigolf. La finca es muy grande y espectacular.
Maravillosa. Nos encanta ir. No cabe mayor profesionalidad y acierto. Lo recomiendo sin vacilar.
Menú degustación acorde a las instalaciones, muy rico. Lugar idílico para eventos matrimoniales o similares.
Paz y tranquilidad
Excelentes instalaciones, todo un lujo. Pero el verdadero lujo es el personal. Profesionalidad y amabilidad fuera de lo normal, destacan por encima incluso de establecimientos de similar categoría.
El departamento comercial que trata las bodas es un desastre, la comunicación entre ellos brilla por su ausencia. Tras varios e-mails para solicitar información y disponibilidad, concertamos una cita con el Director Comercial para visitar el hotel en persona. La fecha que queríamos para nuestra boda seguía disponible. Dos días después, les confirmamos la celebración de nuestro enlace allí, pero la repuesta fue que ya no tenían la fecha disponible y que otros novios habían reservado y entregado el dinero. Ante esta desagradable sorpresa, la alternativa del Director Comercial fue cambiarnos la fecha y ofrecernos centros de flores en las mesas (que ya estaban incluidos en el precio del menú) y «buenos descuentos» para el alojamiento de nuestros familiares. Además, nos pedían soltar una señal de 1500 euros (no reembolsables) sin habernos enviado un pre-contrato formal donde se establecieran las condiciones, etc.
Vamos, que pretendían que firmásemos un cheque en blanco. Sólo conseguimos que nos enviase un presupuesto cutre escribiendo en un e-mail la multiplicación del precio del menú que venía en el dossier por el número de comensales. Nos hizo sentir que nos trataban de tontos, aparte de la poca transparencia en la contratación del evento y del presupuesto final.
Evidentemente, todo esto nos echó para atrás. Una pena que la poca profesionalidad estropee la buena imagen que da el hotel. Espero que tomen nota para no volver a tratar tan mal a los siguientes clientes que busquen celebrar allí su boda.
Comida exquisita, cantidad la exacta, trato excelente, un restaurante con unas vistas preciosas donde se te pierde lamirada..GRACIAS!!SUPERCONTENTA!!