Habitaciones muy grandes, colchón duro que a nosotros nos gustó, cambiaría las almohadas, y la bañera pierde agua.
la habitacion super amplia, la cama espectacular y muy comoda, el baño muy amplio, muy atentos y amables en el trato.
Ni hotel, ni casa rural.
Estuvimos alojados aquí dos días.
La habitación es amplia, cosa que llama la atención nada más entrar. El colchón además de grande (2x2) y nuevo, es comodísimo. Sin duda lo mejor que tiene.
Pero fallan las almohadas. Bajas y malillas. Nada acordes al colchón.
Al ser tan amplia la habitación cuesta calentarla en invierno. Habría que poner más tiempo la calefacción del que la tienen puesta. Porque no hay regulador en la habitación, todo depende del gusto y el gasto que quieran hacer los dueños.
El baño también es amplio y cuenta con bañera de hidromasaje, que no utilizamos. Pero haberla, hayla.
Las toallas bastante desgastadas, secan más por frotación que por absorción.
Solo te dan llave de la habitación. Para entrar al hotel hay que llamar siempre al timbre y esperar a que te abran, sea la hora que sea.
El wifi en la segunda planta, inexistente.
La televisión de la habitación es ancestral, de pantalla enana. De las primeras de TDT, de las de tubo de imagen, vintage Tan vintage que estaba estropeada y se veía todo verde.
Mención aparte el individuo que lo regenta, ese que te abre la puerta cuando quieres entrar. El edifico es su casa, de acuerdo, pero entonces que no lo llamen hotel, porque siempre lo vi en ropa de casa: pantalón corto, de cintura baja (hucha visible) y camiseta. ¿Sabes cuando te levantas de una siesta de orinal? Pues eso
Y tampoco es que sea una casa rural, porque no hay zonas comunes, ni cocina, ni comedor (no hay servicio de desayuno), ni sillones Ascensor sí hay, mira, pero no funciona. Vaya.
Sitio para aparcar tiene, en eso no hay problema.
Todo esto hace la estancia una mezcla curiosa que te deja picueto.
Las habitaciones y el baño eran grandes. La cama comodisima. Buenas vistas. El trato muy bien. Nos ha gustado mucho
Probablemente uno de los peores hoteles donde uno se puede alojar
La puerta de entrada al hotel estaba siempre cerrada, si salias a la calle y querías volver a entrar tocabas al timbre y el dueño te abría fuese la hora que fuese.
En la habitación hacía mucha calor (no hay aire acondicionado). Había una TV un tanto marciana puesto que solo se veía en verde y azul
Y la mayor sorpresa la alfombrilla de la ducha no la cambia de un visitante a otro puesto que nosotros nos la encontramos mojada. Además la ducha no funcionaba muy bien.
El dueño un tanto extraño, su presencia dejaba bastante que desear para estar en un hotel y siempre que salias de la habitación estaba allí esperándote.
Para terminar no nos hizo factura. En definitiva una de las peores experiencias que he tenido en un hotel
Se está super tranquilo
Habitaciones amplias y muy limpias. El servicio cariñoso y atento. Es recogido y singular. Las camas individuales son grandes y el baño moderno. La televisión era pequeña pero se veía bien. Muy buena calidad para las estrellas que tiene
No me inspira ninguna confianza.
Limpio y más o menos económico
La calidad precio es buena, pero el servicio no es del todo agradable. La actitud de la señora en la recepción dejó mucho que desear, entrando en las habitaciones sin llamar a la puerta e insistiendo repetidamente a cada huésped dejando el hotel en dejar la llave (cuando en muchas ocasiones no era el único huésped de la habitación).