Hotel muy bonito en una antigua casa restaurada con mucho cariño, por lo que es muy acogedor
Las personas que lo llevan son encantadoras y solo un pero, por estar tan bien situado en la plaza del pueblo a veces hay demasiado ambiente en la misma y esto genera algo de ruido en las habitaciones.
Precioso, bien atendido, excelente calidad, trato especial. En un enclave precioso. Excelente relación calidad precio. Una auténtica joya.
El sitio muy bonito, pero daba a la plaza y por la noche había mucho ruido, y luego a partir de las 9 de la mañana también se oía mucho a la gente por los pasillos. Pero el sitio y el hotel precioso
Buena ubicación en el centro de un minúsculo pueblo. Habitación muy cómoda y limpia. Tranquila. Ideal para desintoxicarse del bullicio. El río cercano invita al paseo por la ribera.
Zeer mooi, authentiek en gastvrij familiehotel in een piepklein middeleeuws dorpje naast de snelweg met zeer vriendelijke mensen aan het onthaal. Ideaal als overnachting op weg naar het zuiden. Het hotelpand is een oud gebouw dat mooi gerestoreerd werd; Onze kamer was trouwens pas volledig gerenoveerd dus tiptop in orde. Wel een plaatsje in de garage reserveren voor de auto want in de directe omgeving van het hotel is parkeren zo goed als onmogelijk. Een echt restaurant is er niet maar je kan zeer lekker (en veel) tapas eten naast het hotel. Dit is trouwens ook de plaats waar je een eerder karig maar lekker ontbijt kunt bekomen.
Es un hotel rural pintoresco. Tiene muy buena localización. Te permite visitar la zona, y desde ahí desplazarte a Miranda de Ebro y Vitoria-Gasteiz fácilmente. Los destinos están bien y no ha sido complicado aparcar. El trato muy correcto. La pequeña cocina escondida en el armario ha sido de gran ayuda para calentar la cena y la comida del niño, etc
Un entorno encantador y nos tocó mal tiempo, pero estuvimos como en nuestra casa. A la paisana parece que le daban miedo los perros pero nos dejó a nuestro pastor alemán sin problema. Recomendable 100%.
Eso sí, el bar de abajo no deja perros. Aunque lo diga la del hotel, por la mañana nos dejaron y por la noche no. Un poco vergonzoso, la falta de coordinación entre las dos camareras del bar.
Nos quedamos 5 noches y nos gustó mucho, la decoración muy bonita, la habitación cómoda, todo muy limpio, hay 2 bares en la misma plaza se come bien y se bebe buen vino a un precio buenísimo, el trato de la chica de recepción muy bueno, volveré
Precioso!!! Buen servicio.. llegamos por la noche y hacia mucho frio y cuando entramos tenian la habitacion bien calentita es de agradecer.
Llegamos tarde y de sorpresa sin reserva.
Muy amable y buen trato y el hotel muy Bonito.
Edifici impresionante de sillares frente a la Iglesias.
Muy recomendable