Pata negra! Servicio , localización, limpieza y trato! Sin lugar a dudas el que yo recomendaría.
Todo perfecto. Trato, vistas, habitación, desayuno Recomendable
Vem ocupar una suite amb habitacio, bany i una saleta amb una petita cuina. Els propietaris et fan sentir com de la familia. Un 10.
Hotel tranquilo y acogedor
Desayuno bufé variado y rico, personal muy amables y vistas espectaculares del valle y sus montañas, muy recomendable
Todo el hotel esta muy bien cuidado. Los dueños son muy amables y te hacen sentir como en casa. La unicas pegas son que no tiene espacios comunes y la rampa de acceso en coche es complicada cuando hay nieve. Sin dudarlo, repetiria.
La atencions de los dueños es impresionante, siempre atentos y a tu disposicion, las habitacions muy bonitas con unas doble cortinas, todo muy limpio, el desayuno justo, pero muy bueno. La pròxima vez volveremos
Hotel muy familiar, barato para los precios que se pagan con AD en otros, quizá la única pega es el que para ir a pistas hay que coger coche pero tampoco supone problema pues hay aparcamiento tanto en la puerta del hotel como en pistas gratuito. Sin embargo, al pueblo se puede ir perfectamente andando por sus calles empedradas para cenar después de un día de esquí en los restaurantes que hay Cerler. Regentado por un matrimonio muy majos, desayuno saludable, con un poco de todo, habitaciones no son muy grandes para llevar maletas grandes pero el hotel tiene guardaesquís y el baño si es amplio y muy bien aclimatado (calefacción a temperatura perfecta). En definitiva repetiría y lo recomendaría.
Muy acogedor
Porque es muy acogedor
Tracte molt familiar. Per tornar ha anar-hi.