No recomiendo este hotel, cualquier pensión de carretera es más acogedor.
En la habitación había 15 grados, fuera 0 grados, en la cama simplemente había una colcha de verano, pedí explicaciones y me comentó el director que era normal, que había mantas en el armario, y que si subía a ponerlas, me nege ya que me vestí para ir a recepción a pedir alguna explicación/solución y esa fue la única, bastante decepcionante. Con 0 grados en la calle en pleno diciembre, la calefaccion sin funcionar durante todo el día y con un simple radiador en el baño, también apagado, la habitación parecía un congelador, inaceptable para un hotel de 3 estrellas, ni en una pensión sucede eso. La bañera parecia hidromasaje (no la iba a usar) pero tal y como está colocada la mampara hace imposible su uso alguna de las toallas estaba rota, entiendo que estén desgastadas, pero no rotas, inaceptable Las vistas de la habitación era la maquinaria del Aire Acondicionado, horroroso, habitación 111, no hacía ruido 😜, por eso hacía frío El desayuno muy pobre, café con mucha espuma y bastante malo, el tostador solo funcionaba la parte de abajo, estaba roto el interruptor, roto físicamente, pan normal para tostar, aceite, no había tomate, algo de bolleria industrial, algo de embutido simple, no soy de los que se ponen morados en el desayuno, pero ni si quiera pude tomarme una tostada decente.
Nuestra habitación era un poco pequeña y en el baño (que estaba viejo) no había calefacción, así que hemos pasado frío cuando nos duchamos. El agua oscilaba entre ardiendo y congelada, daba igual dónde situase el grifo, iba variando mientras te duchabas. Estaba todo limpio por lo menos. Para lo que pagamos (más de 60€/noche) me parece caro y elegiría otro lugar para la próxima vez.
Todo fachada. Una fachada preciosa y una habitación lamentable. Grietas en las paredes, alargadores para la luz, las rejillas del aire a medio quitar, la puerta de la neverita descolgada, una toalla de baño para dos personas . Seguramente haya tenido tiempos mucho mejores
Fabuloso hotel con útiles servicios. Restaurante muy cuidado con menús diarios muy bien elaborados. Recomendable parar si vas de viaje. Cafetería bien surtida, luminosa y agradable. Servicio atento y amable. Recomendable.
Estrellas que no se merecen , solo estuvimos comiendo en el restaurante . Después de estar reservado, nos colocaron la mesa una hora más tarde y sin acabar de montarla, desde que nos cogieron nota 40 minutos de espera para el primer plato. Un trato pésimo de los camareros, borde, diciendo que estaban hasta arriba y no había tanta gente. . Comida recalentada. Preguntamos por el responsable y se dio a la fuga. Nos fuimos la mitad del grupo sin comer el segundo plato y el postre. Con el calentón se me olvidó sacar fotos. Para no volver nunca.
Muy buen aspecto exterior,parking bastante amplio,habitación normal con baño bien,buena vista al castillo,sin ruidos,buena atención.Cena-
mos en la cafetería con un tiempo de espera justo.Volveria y lo reco
miendo.
La verdad es que el servicio dejó que desear. Eramos unas 20 personas y tan solo había una camarera, bastante borde, que daba vueltas de vez en cuando. Cuando había que sacar lo que tocase de comida había más, pero para pedir alguna cosa, esperar a que saliese. La comida estaba muy bueno, eso hay que remarcarlo.
Servicio de barra con grandes altibajos y escasos profesionales. Mucho calor en las habitaciones. Los secadores están de roña hasta arriba, y algunas duchas están muy mal diseñadas, se sale todo el agua, el soporte de la alcachofa te llega al ombligo
Pesimo, lo resume todo, no se os ocurra comer, pan duro, calidad ninguna, alimentos al borde de la putrefaccion, no exagero, estuvimos un grupo en Semana Santa y al segundo dia pusimos una hoja de reclamacion colectiva. Habitaciones con calor olor a desagues, ruido exterior , y el personal te quejas y se encoge de hombros, no sabe q decir, Un desastre. El hotel esta aislado a las afueras, no puedes ir a dar un paseo a ningun sitio, no hay nada alrededor.
Bonito hotel. Muy acogedor. El personal muy agradable. El entorno es fantástico. Se come muy bien