Paramos aquí a descansar ya que estábamos haciendo el camino de Santiago. Lugar, limpio y confortable, sin lujos. Nos recomendaron donde comer, que visitar, pudimos lavar la ropa, guardar las bicis con total seguridad,etc. El desayuno sencillo, pero muy bueno y abundante. Sin duda volvería.
Antiguo pero se duerme bien
La relación precio calidad buena. La habitación Ok en general. Sitio tranquilo y apacible. Muy próximo del centro del pueblo. No hay servicio de restauración, pero tienes a 50 metros, una docena. Aparcar, puedes hacerlo en la misma calle o en la plaza, un poco más abajo. Tiene wi-fi.Bien.
Instalaciones sencillas pero aceptables, y un buen trato personal.
Hostal limpio y de trato muy familiar. Nos alojamos a primeros de junio haciendo el camino de Santiago y tuvimos toda clase de facilidades. Recomendable