Las visitas no son agradables, pero el equipo humano da lo mejor de sí, se merecen que confiemos mucho mas en ellos. Estamos en buenas manos
Gracias a el equipo de neurocirugía con el doctor Miguel Ángel Harraez a la cabeza por operar a mi padre un viernes santo
El edificio es viejo y al personal cada día le pagan menos . pero sobran vocación y ganas, asi que andáis en buenas manos
Si el destino te lleva a la planta 3 del pabellón B comprobaras el gran equipo humano q hay en esta planta. Son excepcionales