El menú un jueves 14€, atención correcta, local limpio, pero la comida un tanto escasa (la trucha pudo seguir nadando todavía!!), la comida un poco salada. No tienen elección si tiras a lo vegetariano. En general no estaba tan mal pero no para repetir. Si vuelvo a Plasencia buscaré otro local.
Comida casera buena
Esta bastante bien y muy falial y acogedor seguir y el trato masnifico con los clientes
Situación perfecta. Típico alojamiento de toda la vida con trato inmejorable. Sin lujos pero cumple su función.
Comimos el menú y muy muy rico! Tomamos gazpacho, migas, chuletas y picadillo y estaba de morirse todo. Los postres también muy muy ricos y caseros. Lo recomiendo! Y además muy bien de precio.
Primero, lugar bastante cutre con buena ubicación. En cuanto a la comida, el menú "especial" una basura, escaso y la comida mediocre, de comedor de colegio, el pan del día anterior, el agua te la traen en una botella abierta, la trucha lamentable y las carrilleras para llorar. De postre pedí café y me dijeron que no lo servían en la mesa, me lo tuve que tomar en la barra No lo recomiendo en absoluto hay sitios mejores en la misma calle.
Muy céntrico, pero la sensación aun da al mirar desde el exterior no atrae la atención ya que su decoración está anticuada y da la sensación de un lugar un tanto cutre y por tanto la clientela es muy limitada.
Muy buena atención. La comida muy rica. Buen precio y buena situación. No se puede pedir más. 100% recomendable. Volveríamos!!!
Habitación algo pequeña pero muy acogedora, para mí no fue ningún problema, todo lo contrario. Buen trato, muy atentos y buena relación calidad/precio pese a estar a escasos metros de la Plaza Mayor. Si vuelvo a Plasencia y debo hospedarme en algún lugar volverá a ser éste la primera opción.
La comida, lo principal, es bastante decente, sobre todo teniendo en cuenta el precio. La atención podría haber sido mejor a ratos, pero no es mala. Eso si, si os toca un mesa como la que tenía enfrente. mejor ni entrar, a mi no me agrada tener que hablar a gritos con la persona que tengo al lado porque no me escucho ni mis pensamientos. Lamentable que a estas alturas haya gente que no entienda lo que implica compartir espacios con un mínimo de educación.