Su innovador diseño, completamente integrando en el precioso paisaje de Llanes, le valió el premio Asturias de Arquitectura. De hecho, el concepto de Cae a Claveles también es innovador: se trata de un five-room-hotel que a la vez es estudio de arte y residencia de la artista Emma Fernández Granada. Allí, donde el mar se funde con el bosque, vuestra única tarea será disfrutar de la naturaleza y de vuestra mutua compañía.
Estuve alojado unos días en este hotel moderno y minimalista. Es tranquilo y proporciona un buen descanso. Situado en un entorno maravilloso y con una vista de la Sierra del Cuera espectacular. Las habitaciones tienen grandes ventanales que abren a un precioso jardín, lástima que no pudiera disfrutar de él por estar lloviendo. Tiene una decoración un tanto fría y cuenta con poca zona común, algo que se agradece cuando el tiempo es lluvioso y no apetece pasear. Como aspectos negativos puedo decir que al abrir la cama me encontré con un par de pelos largos, supongo que de la planchadora, pero por lo demás la limpieza era correcta. Las habitaciones no cuentan con AC y huele algo a humedad, lo cual no es de extrañar al estar en el Norte. No desayuné porque hay que avisar el día antes y cada día es un menú diferente.
The hotel may have four starts, but it does not show. The building is nice, but not comfortable. Rooms are right next to the reception area, and walls are very thin. Not a great place to enjoy peace and quiet (or to have much privacy). The hotel's charms begin and end with its architectural form. The management approach is not detail-oriented: do not expect a "boutique hotel" experience, great customer service, or amenities beyond the bare minimum.
Un hotel de lujo en un entorno increíble. Las habitaciones cuentan con salida directa al jardín, televisor de 50", ducha grande y la mejor cama en la que se puede dormir. El dueño muy atento, si tenéis dudas de que ver o donde comer tiene un millar de recomendaciones.
Silencio. Calma. Josetxu en recepción que no puede ser más maravilloso. Todo excelente
el verano que viene repito. No lo pasé mejor en mi vida!!!!!
Pasamos unos días magníficos, justo lo que buscábamos. Nos sentimos muy a gusto y Josetxu nos trató genial. Volveremos seguro!
Estuve hace pocos días y, mi experiencia fue fantástica, a todos los niveles, la arquitectura, el paisaje y el personal, estuvieron todos en consonanciaVolveré!
Tuvimos la mala suerte de coincidir con un tal Josetxu que persona más desagradable y más plomiza. El sitio es muy bonito pero no compensa tener que tratar con individuos así.