Casa rural con una decoración exquisita, se como de lujo , hay spa
Dicen que la casa está genial para alojarte y conocer los espectacilares parajes de la zona
Hotel acogedor y con encanto. En un un marco inmejorable. La cocina del hotel es increíble, merece la pena comer o cenar y probarla.
La zona superior con el solárium bañera de hidromasaje, etc en modo privado es el complemento perfecto a la opción de masaje. Todo reservado previamente sera para tu uso y disfrute personal.
Cualquier petición que solicites sobre la habitación, reserva, etc, harán lo posible con satisfacerte.
Una experiencia unica, inovidable. Un placer para descansar y desconectar del mundo, pueblo precioso, en plena sierra de gredos. Para repetir.
Hemos estado el último fín de semana de febrero con niños y perro incluído. Excelente es la palabra para este hotel rústico con spa. Comenzando con el exquisito trato del personal, su amabilidad y disposición para cualquier posible inconveniente que se te pueda presentar, hacerte la estancia más cómoda y para informar de las posibilidades del entorno. Todo el hotel tiene un encanto muy especial, desde el salón de la chimenea hasta la cueva del sótano. Resaltaría lo bien preparadas que están las habitaciones y la comodidad de las camas ( ¡que suavidad la de las sábanas!) así como el encantador saloncito para desayunos, una antigua tienda de ultramarinos que aún muestra el escaparate a la calle tal y como fue. Los desayunos por cierto, son completísimos y abundantes. El spa en privado tiene lo necesario y es muy coqueto y agradable. Para colmo se puede aparcar sin problema en la plaza frente a la puerta. En fín, una delicia. Felicidades.