Excelente lugar donde comer Y sentirte como en casa . Me encanto la experiencia . Sin lugar a dudas repetiremos
El sitio es bonito, aunque el cochinillo que nos sirvieron estaba un poco reseco. He comido mejor cochinillo en Segovia que allí.
Ideal para tomarse uno de los estupendos vinos que te aconsejan desde barra. Camarera muy simpática.
Bar-restaurante en la plaza de Pedraza, ideal para tomar cañas o comer.
El cordero fantástico !!!! Tierno y en su punto. Y como novedad esta ocasión hemos probado el crujiente de hongos, riquísimo.
Subimos al comedor y las vistas a la plaza nos gustó mucho. La atención y la comida muy bien. El precio es un poco caro, ya que es todo a la carta, y no disponen de menú.
Encargamos la comida mientras dábamos un paseo, cordero para seis.
Al llegar nos atendieron y sirvieron enseguida.
El cordero estaba muy bueno, y los postres caseros también.
En mi opinión, uno de los mejores restaurantes de Pedraza. Lo conozco hace ya, más de 25 años, cuándo iba con mi familia a celebrar los cumpleaños y hasta hoy, nunca me ha defraudado. La magnífica ubicación, en la porticada Plaza Mayor, de estilo castellano, y frente a la Iglesia de San Juan, de estilo románico y detalles barrocos, lo hace un lugar ideal, para disfrutar comiendo en su terraza. Mi recomendación, su exquisito cordero ó cochinillo, asados en el horno de leña. Amabilidad y profesionalidad. El precio, entre 40 y 50 euros/pers. aproximadamente. Después y para bajar tan delicioso manjar, lo mejor, es pasear por esta maravillosa villa medieval amurallada, declarada conjunto histórico en 1951 y visitar la Puerta de la Villa (único acceso que existe para entrar o salir de Pedraza), la Cárcel y el castillo del siglo XIII, reformado a principios del XVI por los Duques de Frías, adquirido en 1926 por el pintor Ignacio Zuluaga y convertido en museo por sus descendientes, para exhibir las obras del artista vasco. A pesar que cada año, congrega mayor número de público, es fascinante, presenciar el concierto en la noche de las velas, que se celebra los dos primeros sábados de Julio, colocándose más de 35000 velas en las calles, para ser su única iluminación.
Precioso restaurante en un lugar privilegiado. Terraza con vistas. Comida clásica castellana de calidad a precio razonable. Recomiendo el menú
El lugar es precioso, sobre todo si es un día de invierno soleado. Sin embargo, resulta difícil explicar lo mala que ha sido la atención: lenta, imprecisacomo si nunca hubiesen atendido un restaurante en su vida. Los judiones más desabridos que he comida, con diferencia. Si tienes opción, escoge otro lugar.