Estamos llamando y no hay manera de ponerse en contacto
Pasamos un fin de semana supertranquilo al calorcito de la chimenea. Todo muy limpio y muy bien situado.
Una casa muy linda, con 2 plantas, estuvimos 6 personas y sobraba sitio. Desde la planta superior, desde una de las habitaciónes podiamos ver la sierra al fondo. Los alrededores de este pueblito son preciosos, especialmente la zona de Las Dehesas, un gran pinar para pasear por senderos, o por la Calzada Romana, que es bien bonita. Estuvimos en un parque, prácticando la tirolina y te sientes tarzán en medio de tanto arbol. Una estupenda experiencia.
Nada más llegar al pueblo empiezas a empaparte del gran ambiente serrano que lo invade todo. Había nevado hacia unas horas y daba la sensación de estar en un pueblo escandinavo. A pesar del frío todo era bullicio y buen ambiente. Pero lo mejor estaba por llegar..Fue entrar en la casa y creer que estabas como en casa. Te reciben con los brazos abiertos como si fueras de la familia, llegamos temparno y nos invitaban a desayunar allí mismo chocolate con churros!!.La casa es acojedora, muy cuidada en los detalles, incrustada en pleno centro y preparada para recibir a cualqiuera e cualquier momento.
El pueblo te ofrece todo lo que puedes desear cuando sales de fin de semana, ocio, diversión y además tranquilidad. Si te gusta disfrutar de la naturaleza este es tu destino.