Es una pequeña bodega, un imprescindible no sólo dentro de la DO Costers del Segre, si no a nivel nacional. Su arduo trabajo, solo es comparable al espectacular resultado de sus vinos. Un gran aplauso para Raúl Bobet y todo su equipo.
Una de las mejores bodegas de Catalunya, por sus vinos, por su entorno, por su historia y por su filosofía. La visita vale la pena!
Una gran experiència, un espai únic de naturalesa i bons vins
Vreselijk
Very salty food and very slow