Lento. Muy lento.
40 minutos esperando un sándwich me fui aburrida de la lentitud. Quería tomar algo rápido y me fuimsin cenar.
Otro día volví a las 00.30 y ya no servían ni comida ni helados elaborados de la carta.
El trato es frío y distante.
Servicio nocturno hiperlento y organización pesima han tardado casi 2 horas en hacer un sándwich de atún y tomate
Un lugar tranquilo y acogedor.