Preciosa casa rural .
Una casa amplia, cómoda y auténticamente rural, con todo el sabor del pueblo por dentro y por fuera. El único ruido ambiental es el balido de alguna oveja, los cencerros al paso del rebaño y los pájaros buscando una rama para dormir al atardecer. El resto del día y de la noche todo es silencio y tranquilidad, al calor de la chimenea durante el invierno o al fresco interior en verano, protegido por las gruesas paredes de piedra que forman la casa. Una estancia ideal para disfrutar el entorno natural de los Arribes del Duero zamoranos y las actividades tradicionales del campo, a través de un verdadero viaje en el tiempo.
Perfecto para familias con niños y grupos hasta 18 personas.