La casa es muy acogedora, una casa antigua reformada con mucho gusto, todo nuevo y bien cuidado. En un entorno de relax y montaña, con rutas de senderismo cerca con preciosas vistas.
Nota para perezosos: mejor llevar un mínimo de víveres ya que el super no está cerca y el bar está en la aldea de al lado (como a 1 o 2km)