Hemos estado 9 días adultos y niños. Es la mejor casa rural en la que he estado nunca. Tiene un ambiente rural, como corresponde, con una decoración cuidada hasta el último detalle. Espacios amplios con muchos recovecos. Dos parrales donde comer espectaculares, sobretodo el que está al lado de la barbacoa, ideal para hacer parrilladas o paellas con un montón de gente. Un espacio adyacente donde pueden jugar los niños con tobogán, columpios, y otro espacio para que puedan correr o jugar libremente. La piscina es increíble, muy grande, con tumbonas, una hamaca, y unas vistas maravillosas a los huertos y los montes que rodean la casa. El trato de Ana, la propietaria, sublime. Está en todos los detalles: que no te falte nada, te asesora sobre la zona, etc. La casa muy equipada, hay de todo. Recomendable 100%.