Una casa rural en un pequeño pueblo especial para disfrutar. Desconectar del mundo urbanita y percibir la bonita naturaleza que rodea todo el Valle del río Martín.
Muy cómoda. Aunque hace mucha calor en las habitaciones. Iria bien aire acondicionado. El lavabo comunitario no funciona el extractor, el agua de la ducha se sale. Estuvimos dos noches y el desayuno del último día solo fue café con leche ya que no repusieron lo que se gastó el día anterior. Un poco desastres.
Un sitio genial para pasar unos días apartado de la ciudad!!
La amabilidad de los propietarios Juanjo y Emi, la limpieza y modernidad del edificio en un entorno rural espectacular.
Un lugar acogedor dentro de un pueblo hermoso en medio de peñascos espectaculares.