Cuando vas por primera vez, piensas que la carretera no termina nunca pero merece la pena porque su situación es lo que le da el encanto a la casa y el entorno. Los siguientes días ya nos movíamos como unos lugareños más por la carretera :). A 10 minutos de la casa hay una panadería riquísima y a menos de 30 minutos hay supermercados y todos los servicios. Las instalaciones interiores en la habitación y baño son adecuadas. Todo está muy limpio. La cocina a disposición de los clientes es grande, está nueva y totalmente equipada. Hay varias terrazas exteriores con vistas espectaculares para comer y un amplio y bonito comedor dentro. Excelente relación calidad-precio. La casa tiene mucho encanto y el trato y disponibilidad de los dueños es inmejorable, cercanos y muy amables.
Estupenda casa, estupendos propietarios y alucinante entorno.
10 días he pasado en un apartamento junto a mi familia disfrutando de la hospitalidad de Belén y Xavi, los propietarios de Casa Perich.
Una casa enorme con zonas comunes, habitaciones y apartamentos, un jardín y un patio increíbles y una terraza con vistas al valle y a los Pirineos que es un privilegio. Sumarle animales de granja para el disfrute de grandes y pequeños y unos alrededores que merece la pena visitar y uno tiene las mejores vacaciones familiares a las que se puede aspirar.
Los propietarios son muy receptivos y están pendientes de resolver cualquier problema o duda, nosotros nos sentimos en familia.
En verano, por mi profesión, siempre intento buscar junto con mi familia alojamientos rurales genuinos.
Como arquitecta he visitado muchas casas rurales pero ninguna como Ca Perich. Se trata de una hacienda rehabilitada con sensibilidad y respeto hacia la arquitectura tradicional del entorno. Belleza y armonía definen este alojamiento en consonancia con el espléndido entorno que le envuelve.
Es absolutamente recomendable para parejas, con o sin niños, para ir con amigos e incluso solo.
Ca Perich debe su impronta a sus dueños Belén y Xavi, los cuales día tras día se desviven para que sus inquilinos tengan todo lo necesario y encuentren la paz en su alojamiento. Y de verdad lo consiguen!, ambos son unos profesionales como la copa de un pino; además de llevar y resolver de manera impoluta las cuestiones que conlleva poseer un alojamiento rural de este tipo, también son ganaderos, con todos los problemas que ni siquiera somos conscientes que se derivan de esta actividad. Es increíble la manera de trabajar de esta pareja, a la que al terminar el día aún les quedan ganas para relajarse de manera natural con sus huéspedes.
Ca Perich sería una casa rural más, estupenda y bien rehabilitada, pero una más, si no fuera por Belén y Xavi. Ellos son los culpables del toque tan especial de la casa.
Por supuesto repetiré!!!
Casa rural bien cuidada y muy bonita. Opción de encargar desayunos y cenas, aunque tienes cocina común para hacerte tu propia comida. Los dueños muy amables
Una casa preciosa, molt bon servei, un entorn tranquil i molt bonic per fer excursions a peu.
Un gran lloc per desconnectar i carregar piles.
Fuí hace poco menos de 20 años y quiero volver muyyyy buenos recuerdos, se portaron GENIAL