Espectacular el desayuno, los dueños Robit y Annette son encantadores, un lugar peculiar y con encanto.
Casa de pueblo muy acogedora. Muy buena relación calidad - precio!
Acogedora
Casa tradicional y desayuno excepcional
Totalmente recomendable. Es un sitio muy acogedor y con muchos detalles. Los dueños son muy simpáticos, te recomiendan bien donde comer y te preparan un desayuno riquísimo. Para repetir.