Llegamos una hora antes de la que le habíamos dicho y Luis, el dueño, ya nos estaba esperando. Al bajarnos del coche, mi hijo que de lo único que tenía que encargarse era de llevar un balón, se da cuenta que no lo ha llevado. Llamo a otro amigo para que pase por casa a cogerlo y ya está en camino. Bronca para el niño y Luis, preocupado sale al paso y le muestra una banasta repleta de balones, de fútbol, baloncesto, volleyball, etc. que tiene en la recepción para usar ¡Qué alivio!
Esto lo cuento para que os hagáis una idea del nivel de detalle que hay en este hotel. Empezando por la recepción, no le falta de nada, tampoco en las habitaciones ni en la cocina ni en el salón. Tiene todo lo necesario para pasar unos muy buenos ratos; desde el scattergories al Trivial nada falta en juegos de mesa.
El salón muy espacioso, con tres zonas bien diferenciadas, una para comer otra para jugar los niños y otra para estar/charlar los mayores.
El dueño encantador, muy amable, atento, siempre predispuesto a ayudarnos sin entrometerse en nuestra estancia. Verdaderamente un crack.
En la parte negativa el tiempo que tuvimos en el puente de mayo, lamentablemente hizo bastante malo y no pudimos disfrutar del jardín ni pasear por los verdes mares de Castilla todo lo que nos hubiera gustado.
Rincón muy especial, con trato personalizado y familiar.
En los meses de verano la piscina es un extra a destacar.
Luis es el mejor anfitrión para conocer toda la zona en cuanto a naturaleza, gastronomía y turismo.
Totalmente recomendable!
Lo tiene todo.
Esta casa está suficientemente apartada para tener total tranquilidad y suficientemente conectada para tener actividad si lo deseas. Las habitaciones están muy cuidadas. Pero si quieres conocer la zona, empaparte de Castilla, y apreciar toda la oferta de experiencias que puede ofrecerte, cuentas con el mejor guía.
Luis es de esas personas que crees conocer de antes aunque sea la primera vez que le veas. Culto, simpático y empático. Apasionado amante de esta tierra, conoce los rincones, paisajes, restaurantes, bodegas que pueden hacer de tu estancia un momento de disfrute que recordarás toda la vida. Nosotros estamos deseando volver, pues nos quedaron muchos lugares por conocer.
Muy recomendable.
Sencillamente perfecto. Estuve un fin de semana con mi familia y posiblemente sea la mejor experiencia que he tenido en una Casa Rural en España. Por encima de todo, está sin lugar a dudas la figura de Luis, el dueño de la Casa, que te hace sentir como un amigo y realmente te sientes como en casa. Además ofrece unas visitas guiadas gratuitas fantásticas a una bodega y una fábrica de quesos.
Espero volver pronto.
Es una casa increible, perfectamente equipada con todo lo que uno pueda necesitar. Y que decir de Luis, el dueño de la casa, un anfitrión inmejorable.
Recomendable 100%