"Sin encanto y penosa."
Estuvimos una semana en la casa rural El Pinar, durante el mes de agosto y nada más llegar ya teníamos ganas de volvernos a casa.Las zonas verdes que habíamos visto en las fotos no existían, y el poco césped que había era artificial. El "amplio" parque infantil estaba todo oxidado por lo que era totalmente impracticable.En el porche de la entrada habían nidos de avispas y no se podía estar allí, el primer dia una avispa picó a uno de los niños mientras intentaba jugar en una pista de padel llena de hierbajos. El lavavajillas perdía agua. El mueble del comedor tenía puntas hacia afuera que podían provocar accidentes. Los niños durmieron con los colchones en el suelo porque las camas estaban descoladas.Dos de las tres hamacas de la piscina estaban rotas y no se podían utilizar.Junto a la piscina había un porche en el que no te podías sentar porque las tablas del asiento estaban levantadas y llenas de cagadas de pájaros. Dentro del porche nos encontramos un bote lleno de colillas.En las instalaciones de la piscina había una bicicleta totalmente destrozada y un salvavidas roto. En las proximidades de la casa hay una instalación de antenas de alta tensión que hacía que las bombillas del porche del "jardín" se encendieran solas por la noche. Nos fuimos con las pilas bien cargadas! A pocos metros de la casa pasa la autovía de Extremadura por lo que durante todo el día y toda la noche se oía el incesante ruido de los coches.Si vienes de lejos no tienes más remedio que confiar y el estado, en general, en el que nos encontramos la casa y las instalaciones exteriores es de total abandono y dejadez. Lo único a destacar el embalse de la Portiña.
Una casa nada recomendable, un fraude, me senti estafada, lo unico que puede habitar y habita en esa casa son las telas de harana y las abispas, mis vacaciones arruinadas.
Un sitio estupendo donde pasar unos días tranquilos.
No vayáis, nosotros estuvimos hace un tiempo y el sitio estaba sucio y el dueño bastante impresentable.