Un pueblo muy bonito con una gran cultura campesina y vinícola, famoso por sus vinos quesos y no digamos sus chuletas de cordero.
Visita obligatoria a la montaña de la ermita de San Jorge en donde están todas las bodegas subterráneas.
Bodega emblemática de la denominación de origen Ribera del Duero de la que se cuenta entre las fundadoras. No hay que perderse la visita a la bodega excavada en la montaña, realmente espectacular; ni sus estupendos caldos
Merece la pena verlo. Son muy amables y la ruta por la bodega es muy chula.
Una de las.bodegas más.antigua de.esta zona y primeras de la D.O. Rivera del Duero. No llegamos a visitarla por la época de.la vendimia pero queda en la lista de preferidas
Solo pudimos comprar unos "caldos". La próxima vez visitaremos la bodega con total seguridad
Impresionante vino. Una bodega espectacular y unos bodegueros que aman lo que hacen
Muy bueno el vino, sobre todo el tinto.