Fabulosa
Nadie imagina que un bar frecuentado por agricultores, esté regentado por un propietario apasionado del teatro, la música, la numismática, la fotografía, y sobre todo a su familia. A los clientes nos tiene encantados con sus facetas y sus ocurrencias. Además es respetuoso y nada avaricioso. Los desayunos con jamón excelentes.