Cocinan muy bien!
Decepcionante, nos colocaron en una habitación diminuta con una cama doble donde debía haber una individual y pegada a la pared, sin mesillas de noche porque ni caben, para abrir la puerta, tuvimos que usar una linterna porque no funcionaba la luz, toda la tarde para repararla y nos fuimos al día siguiente igual, la tv, sin funcionar, al menos la cambiaron, el radiador sin funcionar, tuvieron que traer otro eléctrico, en recepción, un trato con una nula educación y respeto por los clientes, eso si, la cena abundante y aceptable, incluida en el precio al igual que el desayuno, que consistía en un café con leche y una tostada. La respuesta en recepción a nuestra queja es lo que hay!
Muy mala experiencia. Los dueños del hotel nos trataron fatal y nos faltaron el respeto en reiteradas ocasiones. No entiendo como unas personas tan maleducadas pueden estar regentando un hotel.
La habitación era una diminuta, una especie de zulo, además de estar vieja y sucia.
Nada recomendable.
Gof
Es un hotel bastante normalito, no esperes grandes lujos ya que es para dormir y desayunar bien. La dueña es un poco seca pero los empleados son muy atentos y te ayudan en lo que pueden. Las habitaciones.bueno.podrían ser mejores pero suficiente para pasar un fin de semana en Cuenca ( a escasos 5 minutos )
Desde hace 2 meses hemos llamado varias veces para confirmar la reserva y la petición de cama de matrimonio. Para nuestra sorpresa, al llegar la señora nos da las llaves de una habitación con dos camitas, en el primer piso y con plena escucha al sonoro patio/terraza del bar.
Tras preguntarle el por qué no había hecho caso a nuestra petición con más de un mes de antelación, y asegurarnos que no le quedaban habitaciones con cama de matrimonio, reculó y acabó dándonos una. El motivo de no dárnosla era que quería tener a todos los clientes en la misma planta.
Una actitud chulesca, la prepotencia y falta de respeto por parte de la dueña del hotel han hecho que nos dieran ganas de escribir esta reseña, nunca habíamos hecho una.
A las 9 de la mañana ruidos al lado o en la misma puerta y pasillo.
La cama se hunde por el medio.
Asimismo, el servicio del restaurante por parte de su hija y de otra camarera, tanto de la chica que hacía las habitaciones fue muy agradable y la comida muy rica.
La primera impresión que se lleva el cliente es lo más importante y esta señora es el denominador común de todas las reseñas.
Trato muy personal. Cerca ce cuenca. Buen servicio
Me ebcantó el bacalao, muy comodo, cada vez que pides una bebida te traen aperitivos
Instalaciones muy lamentables. No sólo las habitaciones mostraban falta de limpieza, sino lo peor fue el trato recibido. Una actitud chulesca y latente prepotencia y falta de respeto por parte de la dueña del hotel hizo que no nos alojásemos allí y por supuesto ni pienso acercarme más. Penoso hotel y peor trato
Fui con mi pareja con oferta de grupon, los desayunos ricos y la cena muy aceptable, las camareras majas y la señora de recepción algo seca al principio pero bueno, son formas de ser.
La habitación bien, un poco cutre el gel de baño que es jabón de manos.
ATENTOS, las paredes parecen de papel, unido al cuestionable respeto de las varias familias que pasaron en los dos dias que estuvimos, dormimos mal ya que nos despertabamos pronto. Voces, pasos, portazos, risas, muebles moviendose, repetidos toques en las paredes llamandose unos a otros, alguna que otra flatulencia sonora y lo mejor cuando bajas a desayunar y ves que son personas de 35-60 años.
Se me olvidaba, un frio del demonio en la habitacion.