Lugar muy tranquilo para desconectar en medio de los Pirineos aragoneses, sin móviles, sin wifi, y respirar aire puro, a pocos km., de Sabiñanigo y Jaca. Muy recomendable.
Estuvimos 1 semana en Septiembre y el trato del dueño y personal genial, estuvimos como en nuestra propia casa y el lugar muy tranquilo.
Se trata de un centro vacacional para escolares. Poco amueblados. Lejos de todo. Tranquilos.