Lugar tranquilo, limpio, gente agradable, calor de hogar, precio razonable
la casa muy bonitael desayuno algo caropero tengo que decir que no se portaron bien con nosotros..nos quedo olvidado un muñeco que adora mi hijoles llame nada mas llegar a mi casapara que me.lo enviasen.y sigo esperando..despues de 3 meses y de hacerles un total de 4 llamadas!!!no volvere por ese prqueño detalle
Pasamos sólo una noche allí mi mujer y yo mientras hacíamos un roadtrip por el norte. El hotel se encuentra en una zona rural muy tranquila donde puedes relajarte sin problemas, además en un paseo en coche de tan solo 5 minutos te plantas en Ribadesella, lo cual viene muy bien.
El trato del personal del hotel fue bueno y el desayuno que iba incluido no estaba nada mal. Es un hotel rural así que hay que tenerlo en cuenta si vas con expectativas de hotel moderno de ciudad.
Repetiremos.
Precioso hotel situado en lo más alto de Camango, con bonitas vistas. Ideal para relajarse.
Fantástico servicio a cargo de Bea, la dueña, siempre pendiente de los deseos, las necesidades y el confort de los huéspedes.
Me sentí muy decepcionada con este hotel. Hice la reserva con un mes de antelación y cuando llegue, mi sorpresa fue mayúscula, me encontré con una señora mayor, que me dice tranquilamente que no tengo ninguna reserva echa allí, después de hacer casi 800 Km, un viernes a las 7 de la tarde. Fue horrible, queríamos pasar 2 noches en Ribadesella y no teníamos donde dormir.
También he de decir que había un chico joven (supongo que sería su nieto) que enseguida reaccionó ante la situación e intento encontrarnos algún sitio para que pudiéramos dormir.
Un negativo para la abuela
Un positivo para el chico
El sitio esta situado en un ambiente rural y muy tranquilo.ideal para quienes buscan tranquilidad. Buen trato y precio atractivo para familias. Cerca de los pueblos interesantes para visitar.
Alceu Hotel Rural was a terrific find. My husband, three kids and I had a super relaxing stay. Each room had it's own bathroom, and the rooms were clean and comfortable. My son loved the various pets that roamed around, the little dog Beti, the cats, a turtle, and chickens. The lady of the house was always accommodating, which helps a lot when traveling with children. The man of the house was knowledgable of the history of the house and explained that the interestingly shaped rocks in the floor were in fact fossilized dinosaur prints. At night, the breeze was cool and crisp, the sky clear and excellent for star-gazing. This casa rural is situated between the mountains and the ocean and makes an excellent stop between adventures.