Acogedor, precioso, vistas increíbles
Hotel excelente. Cómodo, decorado con buen gusto, habitaciones espaciosas, limpieza impecable y tranquilo. El desayuno es estupendo, con bollería casera de Albarracín. Recepción a cargo de Rosi una persona que te recibe con una amabilidad y un encanto excepcional. Gracias por hacernos sentir tan bien.
He estado este fin de semana, la expereiencia ha sido inmejorable.
Mi mujer tiene problemas de movilidad en la espalda y todo han sido atenciones en el Hotel para hacer nuestra estancia mas comoda.
Un sitio tranquilo, comodo, amplio y dentro de la parte mas interesante de Albarracin.
Gracias Rossi por tu atención y tu amabilidad, volveremos