Epic!
La casa es hermosa, en roca y madera trabajada al detalle, y al mismo tiempo con un toque relajado e informal. La vista es hermosa, se ve el mar, el islote del ahorcado y muchas aves por las pozas que están justo enfrente. Matteo es muy atento y ayuda con todo lo que necesites. El único pequeño problema son los mosquitos en la noche.
Sitio muy apacible, hermosa vista al mar, la zona muy tranquila y segura. La playa a sólo 2 cuadras caminando, es una playa de surfers.
La atención de Matteo su dueño, muy esmerada. Él ha puesto mucho esfuerzo en hacer que su casa de huéspedes se vea muy bien, muy acogedora.
PD) creo que antes se llamaba Mamacucha, ahora su nombre es Vistamar