Buena opción para aquellos que no quieran comer en el cine.
Pedí una pasta Cacciatore, con fetuccini. El fetuccini estaba pastoso e insípido, los sabores del plato totalmente desordenados, la Limonada Imperial era poco más de agua con limón. El servicio regular: nos sentamos y esperamos 15 minutos en que limpien la mesa. La verdad es que, para el plato y el servicio, el precio no lo vale.
👌🏻