Por el silencio que acaricia el alma
Que lugar por Dios, una vista de toda la zona. Un mirador hermoso desde la segunda planta. Volveré
Ubicado en Ayangue, instalaciones sencillas, es decir perfecto para retirarse si lo que se busca es alejarse de las comodidades de la ciudad y disciplinar el alma.
Muy lindo lugar para encontrarse con Dios, escuchando el mar y la brisa fresca