Estuve con una amiga en el piso de arriba durante dos semanas y la verdad que estaba más que bien. Todo se notaba bastante nuevo o recién reformado. Las vistas son preciosas y se puede ir en pocos minutos al centro de Samaná, al Malecón y a la playa pública de Cayacoa.
Cuando necesitábamos algo siempre recibimos respuesta y tras unos problemillas con el internet al principio todo ha ido genial.
Quizás habría que advertir que a la casa se accede por una calle con bastante pendiente, no tan ideal para personas mayores o con problemas de movilidad pero por lo demás ha sido una estancia genial.
Condons