muy buena iglesia
Reseña Histórica
Iglesia BÃblica Cristiana Ebenezer
Hace 17 años aproximadamente la Iglesia BÃblica Cristiana pastoreada en ese entonces por el pastor Rolando DÃaz, comenzó una labor de expansión en todo San Pedro de MacorÃs y entre los barrios se encontraban restauración, porvenir, punta de pescadores y punta de garza; bajo este concepto visionario surge la idea de comprar un terreno en sector llamado los cocos, ahora llamado Ebenezer.
Es allà donde muchos hermanos se animaron a comprar terrenos cerca de la propiedad que habÃa comprado la iglesia, al incrementarse el numero de hermanos e irse alejando de la IBC Central surge la necesidad de formar una célula esto es en el año 2002, idea que proporciona la hermana Damaris MartÃnez quien a su vez presta la marquesina de su casa para dichos propósito; luego la familia Davis Giménez se unen a esta loable causa para el crecimiento del reino.
El hermano Hugo Hartling quien fungÃa en ese momento como anciano de la IBC Central de San Pedro de MacorÃs y su esposa Débora MartÃnez asumen el reto de estar al frente de la célula que juntos a los hermanos de Berea conformaron un grupo solido, Dios fue añadiendo personas al grupo y de allà el Señor guÃa al anciano Hugo Hartling a que se establezca una iglesia en aquel lugar y en el 2005 hablo con el hermano José BenÃtez quien colaboraba como maestro d la Escuela de Capacitación Teológica (ETC) y la escuela dominical, al mismo tiempo misionero de Palabra de Vida Rep. Dom. Quien acepto el desafÃo para orar al Señor y buscar su guÃa; fue entonces en una asamblea congregacional en febrero del 2008 que aceptaron al hermano José BenÃtez que junto a su familia empiezan de manera formar a ser pastor de Ebenezer y miembro del cuerpo de ancianos de la IBC Central.
Desde aquel entonces hasta hoy tenemos ya 6 años como iglesia en este precioso lugar esperando que Dios nos use para el crecimiento del reino hasta que el venga, celebrando asi conferencias, actividades infantiles, escuela de veranos operativos médicos, y cultos dominicales; con el firme propósito de ganar almas para Cristo hasta que el venga o nos lleve a su presencia.